Ser la primera potencia económica mundial tiene muchos privilegios. Entre otras cosas, tu divisa es aceptada en todo el mundo, el resto de países quieren atesorarla como reserva, y además las materias primas también se pagan en ella. En otras palabras, EEUU puede imprimir dinero para importar lo que necesite, y exportar inflación.

Sin embargo, ni con esas parece que le vale a la economía yankee. En la presente semana, el Tesoro de EEUU, ya ha llegado al techo de deuda aprobado por el Congreso, lo cuál quiere decir que la economía estadounidense no puede endeudarse más para pagar sus compromisos.

Ante esto solo les quedan dos opciones: O subir impuestos a los ciudadanos americanos o recortar el gasto público. Algo que, por un lado se niegan los republicanos, y por el otro los demócratas, con un congreso controlado por la mayoría conservadora tras las elecciones del Midtern.

Default en EEUU

De no ponerse de acuerdo, al no poder comprar más deuda pública, EEUU entraría por primera vez en su historia en default -quiebra técnica-, no atendiendo sus compromisos de pago de bonos ante inversores particulares e institucionales.

Ante el bloqueo político en el que están inmersos, economistas partidarios de la Teoría Monetaria Moderna (MMT) , se les ha ocurrido una disparatada idea: Acuñar una moneda de platino de 1 billón de dólares, sobre la que tener margen para poder seguir imprimiendo dinero.

Es curioso observar cómo ni a nuestros intelectuales, ni a nuestra casta política, el hecho de haber vivido el periodo más inflacionario de los últimos 40 años, no parece haberles afectado ni enseñado nada.

Una vez más darán las mil vueltas necesarias, en lugar de enfrentarse al problema real.