La mercancía es cualquier objeto que, por sus propiedades, satisface necesidades humanas de cualquier clase. En este sentido, las mercancías se comercializan o intercambian en el mercado. Todas las mercancías tiene una utilidad, por un lado, y un valor fiduciario, por otro. Mientras que el primero es fijo (una chaqueta sirve siempre para vestir mientras no se modifique), el segundo fluctúa con base en la ley de la oferta y la demanda.

¿Qué es una mercancía?

Una mercancía es cualquier objeto que satisface necesidades humanas de cualquier clase. Las mercancías, por definición, son objetos intercambiables entre sí en el mercado. Son mercancías tanto las materias primas como los productos que se han realizado transformando las materias primas u otros productos. En este sentido, la mayoría de las mercancías tienen en común que ha sido necesario el trabajo humano para su consecución.

Características

Las mercancías se definen por las siguientes características:

  1. La gran mayoría de las mercancías han requerido de trabajo humano para su consecución, siendo producto de una actividad económica de una persona o empresa que busca obtener un beneficio.
  2. Su obtención/elaboración implica un coste, sea por los elementos necesarios para su fabricación, los costes de distribución, de promoción…
  3. Las mercancías son intercambiables entre sí, y su valor se obtiene de su relación con el valor de otras mercancías. Este valor depende de muchos factores, como los costes de producción, las horas de dedicación que requiere su producción, la disponibilidad del producto en el mercado… De esta realidad surgió una mercancía «comodín» que permite realizar todos los intercambios: el dinero.

Tipos de mercancías

Existen muchos tipos de mercancías. Su clasificación puede depender de varios criterios, por ejemplo, su lugar en el proceso productivo:

  1. Materias primas: todos aquellos materiales extraídos de la naturaleza con los que se pueden producir bienes de consumo. Por ejemplo: el algodón, la lana, el petróleo, el azúcar, la leche…
  2. Bien intermedio: son todos aquellos productos que se han obtenido tras transformar las materias primas pero que no están destinados por lo general al consumidor final sino a fabricar otros productos. Por ejemplo, el algodón puede ser transformado en hilo, que a su vez puede transformarse en telas o paños para hacer ropa.
  3. Productos terminados: también llamados bienes de consumo, son todas aquellas mercancías cuyo proceso de producción ha finalizado y están listas para ser consumidas por clientes finales. Por ejemplo, con el azúcar se puede hacer caramelos y destinarlos para su venta.

También se pueden clasificar en función de su caducidad u obsolescencia:

  1. Mercancía perecedera: son los productos con una vida útil limitada y susceptibles al deterioro ante determinadas condiciones ambientales. Por ejemplo las frutas, las verduras o la leche.
  2. Mercancía no perecedera: Son aquellos productos que no se deterioran con el pasar del tiempo o ante ciertas condiciones ambientales. Por ejemplo el aceite, la miel o los productos enlatados.