Durante décadas California fue la locomotora de EEUU, el star-system, y los mimbres del llamado sueño americano. Sin embargo, aunque a día de hoy es todavía el Estado que genera el mayor PIB de EEUU, esa tendencia podría haber empezado a cambiar. Un precio de la vivienda muy elevado producto de las altas regulaciones, (que fuerza a que 1 de cada 4 homeless de todo EEUU, vivan en California) y ser la región con mayores impuestos (800 nuevos, en los últimos 20 años), así como, con mayores ayudas sociales que anestesian la creación de valor, estarían expulsado el talento. Por ende, el éxodo en dirección a Texas ya habría empezado, tanto a nivel empresarial con fugas de empresas como Tesla, Oracle, Nestle o Hewlett-Packard (HP), como de ciudadanos, con unos movimientos migratorios de varios cientos de miles de habitantes. El hecho de que en Texas no exista el Impuesto sobre la Renta, y realicen una política activa de fomento de la inversión privada en start-ups y en Hubs empresariales, ha llevado al estado sureño a ser declarado como el más amigable para las empresas tecnológicas por el Tech Town Index.