La Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, ha anunciado una reducción en la producción de crudo de 100.000 barriles por día. 

Y aunque este recorte del 0,1% de la producción es apenas significante, si que son más alarmantes sus posicionamientos ante tal noticia:

  1. En primer lugar, su objetivo declarado es mantener el precio del petróleo entre 90$ y 100$ el barril, lo que lo alejaría de sobremanera de los 40$-60$ en los que se mantuvo a lo largo de la pasada década.
  2. En segundo lugar, su posicionamiento con Rusia en “seguir su propio camino” de realizar un control más estricto sobre la oferta de materias primas a Occidente, aquello en lo que somos altamente dependientes.
  3. Y en tercer lugar, su anuncio de mayores recortes en la producción de crudo diario si fueran necesarios para mantener unos precios altos.

Sin embargo, este posicionamiento con Rusia les podría salir caro, ya que si sumen a Europa en una recesión, producto de una energía cara, la demanda de petróleo podría caer en hasta 2 millones de barriles por día, hecho que haría caer considerablemente los ingresos de la OPEP y el único modo de vida de muchos países árabes.