Tenga en cuenta los gastos que conlleva la operativa bursátil.

Cuando invertimos en bolsa, hemos de considerar una serie de gastos, que pueden variar dependiendo de nuestra operativa.

Por un lado, tenemos que asumir unas comisiones por cada operación de compra y de venta que realicemos. En este sentido, deberá evitar excesivas operaciones para minimizar el gasto y aprovechar al máximo las buenas posiciones.

Y, por otra parte, hemos de pagar unos gastos de custodia por guardar las acciones que poseemos, aunque el margen que cobra la entidad suele ser pequeño. Este cobro se realiza por países e índices diferentes, lo que implica que pagará lo mismo si tiene una o diez acciones de una empresa en un mismo país e índice, pero le saldrá más caro tener diez acciones en cuatro países diferentes, ya que le cobrarán cuatro custodias.

No tenga prisa en vender cuando esté ganando en bolsa.

Ver cómo una acción de su cartera baja es doloroso, pero mucho peor es tener una acción que sube, venderla rápidamente y comprobar después cómo sigue subiendo diariamente durante mucho tiempo.

¿Por qué muchos inversores en bolsa caen en el error de precipitarse en vender cuando están en beneficios? Pues, sencillamente, porque escuchan a su ego, que quiere beneficios inmediatos.

Con lo que cuesta posicionarse en una acción que sube, una vez lo consiga, manténgala, ponga un stop en el punto donde cambie la tendencia y salga solo si ésto sucede. Vaya subiendo ese stop a medida que aumenta el precio y venda en el momento en que ese stop salte.

Aproveche las ventajas de la tecnología para invertir en bolsa.

¿Sabía que, hace 30 años, los gráficos para analizar acciones había que dibujarlos a mano y que esto nos podía costar varios días?

En poco tiempo, la tecnología ha puesto a nuestro alcance herramientas informáticas que facilitan muchísimo la operativa de los inversores de bolsa.

Por ejemplo, en cuestión de un segundo, podemos ver un gráfico completo de cualquier valor del mundo y editarlo introduciendo variantes que se adapten a nuestras necesidades.

Y lo mejor es que estas herramientas informáticas son de fácil manejo, así que no se complique ni dedique mucho tiempo a la bolsa. Aproveche las ventajas que nos ofrece la tecnología para invertir.

Evite pérdidas superiores al 25%.

Las pérdidas no se computan igual que los beneficios.

Por ejemplo, una persona que pierde el 50%, vería que los 10.000 euros que tenía se han convertido en 5.000. Pero si luego ganara el 50%, tendría 7.500 euros y no los 10.000 iniciales.

Es decir, a partir del 20% ó 25% de pérdidas, las ganancias que ha de tener para recuperarse son mucho mayores. Siguiendo con el ejemplo anterior, las ganancias que habría de conseguir para recuperar el 50% perdido serían del 100%.

Mientras que el límite al alza no existe, a la baja hemos de vigilar muy de cerca el porcentaje de pérdida.

Por tanto, uno de sus principales mantras como inversor en bolsa deberá ser reducir las pérdidas al mínimo en la medida de lo posible, colocando lo stops y haciendo las cosas correctamente, para que la recuperación no se convierta en una losa y pueda redirigirse rápidamente al objetivo de la rentabilidad.

Simple, simple, simple.

Haga las cosas sencillas, robustas. Haga las cosas con lógica y no las complique.

Nadie, el día antes de que el mercado español abriera con una caída del 17%, lo podía prever. No hay ningún indicador ni nada que le vaya a decir que mañana va a pasar esto en la bolsa.

Por tanto, olvídese de medias móviles, de estocásticos, de RSIs, MACDs y de toda la cantidad de indicadores que van saliendo año tras año, que se ponen de moda y desaparecen.

Es mucho más simple que todo esto: si la empresa es buena, subirá y, entonces, ha de estar con ella. Si es mala, bajará y, por tanto, no tiene que estar con ella.

Hasta que no aprenda esta filosofía de sencillez, de simpleza, no verá los mercados como son realmente.

La bolsa es muy simple. Lo que ocurre es que los humanos acabamos complicándola.

La noticias y el mercado no están en sintonía

Esta semana, hemos visto cómo los mercados americanos han estado en máximos de su historia, es decir, en el mejor momento de la bolsa americana.

Aunque las noticias que nos llegan son negativas- pesimismo, Brexit, elecciones americanas, etc- los mercados son alcistas.

Con esto quiero decir que el mercado, al final, tiene más sabiduría.

Por lo tanto, haga caso a los precios y deje las noticias al margen.

Una empresa no cambia mucho en tres meses.

Ha de tener claro que las empresas, si lo hacen bien y están creciendo , van a seguir creciendo y, si lo hacen regular o mal, continuarán es esta línea.

Estamos viendo compañías dentro de la bolsa española que no han hecho más que bajar en los últimos años. El Ibex 35 lleva, desde 2007, a la baja y esto está arrastrando a muchas compañías, cuyas acciones caen.

Lo que hay que ver es qué acciones están subiendo. Recordemos que hay seis acciones en España que están rompiendo máximos históricos prácticamente cada trimestre y que no paran de subir, porque deben de estar haciendo las cosas bien. Es el caso de Red Eléctrica, Inditex, Amadeus, Viscofan o Grifols, empresas, que cada año, valen más que el anterior.

Por tanto, no trate de ver lo que va a hacer la bolsa mañana, pasado mañana o de aquí a dos semanas, sino tenga empresas que se van a revalorizar a lo largo del tiempo.

Entre en el momento exacto. Ni antes ni después.

Da igual si es con noticias sobre el Brexit, con subidas y bajadas del tipo de interés o con devaluación de divisas. Siempre va a haber una noticia o una excusa que nos pueda perturbar nuestra estrategia.

Por lo tanto, no se adelante a los acontecimientos ni tampoco vaya a posteriori. Es decir, haga lo correcto y en el momento correcto.

Para ello, hay que tener una buena estrategia de entrada, ser sólido y llevarla a cabo una y un millón de veces.

No puede comprar hoy por un motivo, mañana por otro y pasado por otro distinto. Sea un poco robot a la hora de invertir en bolsa.

Sea leal a su estrategia.

No podemos dejarnos llevar por cada noticia, por cada acontecimiento que sale nuevo y querer reconvertir nuestra estrategia.

Tenemos que utilizar nuestro sentido común y nuestra lógica. Por ejemplo, si nos fijamos en los acontecimientos vividos tras la votación del Brexit, las bolsas de Europa cerraron con entre un 3% y un 12% de caída. En el año 2007, el Ibex 35 estaba en el 16.000 y, si hoy está por debajo de los 8.000, quiere decir que, estos años, la tendencia que ha llevado es a bajar.

En cambio, las bolsas de EE.UU siguieron en un nivel de volatilidad normal y bajaron entre un 3,39% (Dow Jones) y un 4,12% (Nasdaq). ¿Cómo es posible que no les afectaran los acontecimientos vividos en Europa? Muy sencillo, los índices en las bolsas americanas están cercanos a máximos históricos. Es decir, que el mercado americano está muchísimo mejor que el europeo.

Por tanto, volvamos a mirar la bolsa como la miraba un inversor hace cien años. Si algo está subiendo tenderá a subir y si algo está bajando tenderá a bajar y no tenemos que cambiar nuestra estrategia por mucho que miremos la bolsa.

Sea independiente

Una persona no puede tomar decisiones por lo que diga José Antonio Madrigal, o cualquier analista, o un periodista, o Draghi o quien sea.

Es decir, ha de ser independiente y sacar sus propias conclusiones, porque, al final, sus resultados, sean buenos o malos, serán los suyos.

Por tanto, obtenga información de donde quiera, pero sea independiente, sea único y los resultados llegarán.

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