Opte por un método de inversión que funcione en todos los activos.

Sabemos que un sistema de inversión es bueno para nosotros cuando funciona en todos los activos existentes.

Hay inversores que utilizan lo que se llama "optimización" para conseguir los mejores valores posibles de un indicador o de un grupo de indicadores.

Pero, al final, si se recurre mucho a la optimización, se pierde la esencia del sistema, puesto que lo que hacemos realmente es adaptar las variables a un gráfico en particular.

Por tanto, lo mejor es que elija un sistema sencillo, con pocas variables, ya que, realmente, los mercados no son complejos. Los complejos somos los humanos.

Mientras menos se complique en bolsa, mejor le irá como inversor.

Si suele leer artículos sobre bolsa, seguro que muchas veces hasta le cuesta entender lo que explican y mucho más aplicarlo.

Algunos, incluso, parecen tratados de Estadística más que análisis o metodología de inversión: medias móviles, RSIs, balances de volúmenes...

No se complique con factores que le van a hacer perder mucho tiempo y que le traerán más de un quebradero de cabeza.

Proceda del modo más simple posible cuando opere en bolsa: fíjese en la tendencia, controle el riesgo que está dispuesto a asumir y no se deje influir por cuestiones que no van a impedir que la bolsa haga lo que tenga que hacer.

Si no se complica a la hora de invertir, sus resultados serán mejores y su vida también.

Justifique cada posición que abra en bolsa.

Cuando invertimos en bolsa, nos enfrentamos a la aleatoriedad de los mercados.

Precisamente por esto, hemos de ser estrictos con nuestra metodología y no dejar que, una vez hemos abierto posiciones, cualquier acontecimiento inesperado nos haga salirnos de nuestras propias reglas.

Por eso, es muy recomendable que antes de abrir una posición en bolsa, se tome unos minutos para justificar ese paso que va a dar. Es más, hágalo por escrito y léalo después.

Si no es capaz de encontrar justificaciones o las que ha escrito no le parecen convincentes, no deberá comprar esa acción.

Y si, por el contrario, logra encontrar razones que se ajusten a su metodología de inversión, el siguiente paso antes de comprar será diseñar una estrategia, es decir, un plan de acción que contemple cualquier resultado posible.

No dejes que las noticias modifiquen tu método de inversión

Recordemos algunos acontecimientos importantes.

Primero, el decrecimiento en China, que, al final, fue un cuento chino, porque los mercados se fueron a máximos.

Luego, el Brexit, tras el cual vimos muchas oscilaciones, pero, igualmente, los mercados volvieron a máximos históricos.

Y, ahora, con la victoria de Trump, los mercados han vuelto a hacer una trampa: bajaron en un primer momento y, el pasado jueves, los índices americanos ya estaban en máximos históricos.

Dejémonos de cuentos. Las acciones harán al final lo que tengan que hacer: si las acciones son buenas seguirán subiendo y si hay acciones malas, seguirán bajando.

Por tanto, tenga su método de inversión y deje de lado todo lo demás.

Incremente su capital en bolsa progresivamente

Controlar los riesgos es uno de los pilares de una buena metodología de inversión.

Esto no significa solo poner los stops correctamente, sino también afianzar nuestra capacidad para operar en bolsa antes de manejar grandes sumas de dinero.

Por tanto, si se está iniciando en bolsa, no pase de gestionar una cuenta de 10.000 euros a hacerlo con 100.000. Sería como lanzarse a conducir un camión después de haber manejado solo una motocicleta.

Vaya incrementando el capital de su cuenta progresivamente, de manera que acostumbre a su mente a afrontar nuevos riesgos.

Aproveche las ventajas de la tecnología para invertir en bolsa.

¿Sabía que, hace 30 años, los gráficos para analizar acciones había que dibujarlos a mano y que esto nos podía costar varios días?

En poco tiempo, la tecnología ha puesto a nuestro alcance herramientas informáticas que facilitan muchísimo la operativa de los inversores de bolsa.

Por ejemplo, en cuestión de un segundo, podemos ver un gráfico completo de cualquier valor del mundo y editarlo introduciendo variantes que se adapten a nuestras necesidades.

Y lo mejor es que estas herramientas informáticas son de fácil manejo, así que no se complique ni dedique mucho tiempo a la bolsa. Aproveche las ventajas que nos ofrece la tecnología para invertir.

Justifique las aperturas de nuevas operaciones

Cuando abra una posición, ha de ser capaz de definir exactamente la razón por la que lo hace. Esto le dará tranquilidad.

Justificar las operaciones que realice pasa por comprender bien el mercado, porque ello le permitirá determinar qué debería hacer el precio y qué haría usted en cualquier caso.

Es este sentido, deberá describir dos escenarios posibles: cómo actuará si todo sale según lo previsto y qué camino tomará si pasa lo contrario. De este modo, estará preparado para todo lo que pueda suceder.

Tenga una metodología precisa para operar en bolsa

Todos los operadores hemos de tener una metodología sencilla y lógica que nos permita saber cómo invertir en cada situación del mercado.

De este modo, no nos dejaremos llevar por impulsos ni acontecimientos imprevistos. Ya no nos fijaremos en si ganamos o perdemos y sólo nos centraremos en seguir las reglas.

Lo importante no es el resultado como muchos piensan. Un resultado negativo siguiendo la metodología es positivo, un resultado positivo saltándonos la metodología es algo nefasto para nuestro futuro.

Nuestra mente aprenderá a inventar y, entonces, el fracaso está asegurado.

Siga su metodología con independencia del resultado y los buenos resultados llegarán.

¿Se considera infalible en bolsa?

El día que gane dinero con sus inversiones bursátiles, no piense que es infalible. Si analiza tranquilamente la situación, se dará cuenta de que ha ganado, no por haber adivinado el futuro, sino por haber puesto en marcha unas reglas.

Si piensa de otra manera, significará que su ego se ha puesto a trabajar y esto le puede jugar una mala pasada en sus decisiones futuras. Ganar dinero en bolsa hace, a menudo, crecer con más fuerza al egocéntrico que todos alojamos en nuestro interior.

Opere de forma estratégica y siguiendo cada uno de los pasos de la metodología. Esté siempre seguro de realizar una determinada operación aunque no tenga claro al 100% que vaya a salirle bien. Sólo así podrá ser rentable en bolsa.

Nunca debe considerarse infalible en bolsa porque, si lo hace, estará iniciando el camino hacia el fracaso.

Haga un ejercicio, escriba cómo operará y aplíquelo paso por paso

Le será de gran ayuda escribir, antes de abrir una posición, como la va a llevar a cabo y especificar todo lo que espera de ella, tanto lo bueno como lo malo.

De esta manera, siempre dispondrá de la hoja de ruta trazada de forma sosegada antes de abrir una posición. Y es que, curiosamente, la actitud de los inversores y su forma de ver un valor cambia significativamente antes y después de haber tomado una posición en un determinado valor y eso podría ser un problema.

Cuando ya estamos dentro de una posición, en caliente, la mente quiere saltarse las normas, acelerar su operativa o añadir nuevas estrategias a la que había definido previamente y puesto en práctica inicialmente. El ego quiere ahora otras normas y puede llegar a cortar las ganancias o dejar correr las pérdidas, justo al contrario de lo que sería adecuado.

En ese momento, debe releer su nota y seguir las instrucciones de la mente que la escribió. Sí, era usted, pero no tenía la misma actitud que en el momento actual. Aquel tenía una actitud relajada, estudiada, una visión amplia del mercado y una estrategia definida. El de ahora tiene unas necesidades diferentes a las iniciales y una actitud, tal vez, impaciente.

En la bolsa no pueden existir actitudes diferentes dependiendo del momento de la operación en el que se encuentre un inversor.

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