Wall Street ha recuperado el pulso y lo ha hecho por el sospechoso habitual. Los resultados de Nvidia (NVDA) han devuelto el optimismo a las tecnológicas y han empujado al S&P 500 y al Nasdaq, con el Dow Jones algo más rezagado a la espera de que arranque Jackson Hole.

El rebote llega en un momento delicado. La sesión del miércoles 26 de agosto cerró ligeramente en negativo por un dato de inflación más caliente de lo esperado y por la cautela previa a las cuentas de Nvidia.

Nvidia vuelve a tirar del carro

Nvidia facturó 96.221 millones de dólares en el segundo trimestre de su ejercicio 2026 (ejercicio fiscal 2027), un 106% más que un año antes, y ganó 59.688 millones, un 126% más. La cifra de ingresos supera con holgura los 92.180 millones que esperaba el consenso recogido por Reuters. 

El motor sigue siendo el mismo, la división de centros de datos que aportó 89.000 millones, un 117% más en interanual. Gaming sumó otros 7.200 millones, con un avance del 27%.

Pero lo que de verdad movió la cotización no fue el trimestre cerrado, sino las proyecciones del siguiente. Y es que Nvidia estima unos ingresos de 108.000 millones para el tercer trimestre fiscal, con una variación del 2% arriba o abajo, un margen bruto en torno al 74% y unos gastos operativos de unos 9.200 millones. Esa previsión, que además no incluye ventas a China, vuelve a situarse por encima de lo que anticipaba Wall Street.

Q3 FY27
NVIDIA Q3

“La IA ha alcanzado un punto de inflexión», afirmó Jensen Huang, fundador y consejero delegado. «Está realizando un trabajo útil».

La reacción fue inmediata y se contagió al resto del sector. La acción llegó a subir un 7% en la preapertura del jueves, mientras Salesforce (CRM) se disparaba un 11,2% y CrowdStrike ganaba otro 9% (CRWD).

Jackson Hole: el siguiente evento que marcará la hoja de ruta

Con los resultados ya digeridos, el foco se traslada al gran evento monetario del año: el meeting anual de banqueros centrales celebrado en Jackson Hole entre el 27 al 29 de agosto, y que este año celebrará su edición número 49.

El tema oficial de este año girará de la fontanería por la que circula el dinero. La convocatoria apunta a los sistemas de pagos instantáneos, las criptomonedas y las stablecoins como innovaciones que prometen alterar la infraestructura financiera existente.

No obstante, otros temas de interés alrededor de la economía yankee también serán los siguientes:

  1. El debut de Warsh y su nuevo estilo de comunicación: Es su primera intervención en Jackson Hole como presidente de la Fed y el mercado quiere calibrar a un banquero central que ha descrito deliberadamente su lenguaje público como escueto, lo que deja más margen a la interpretación en cada palabra.

  2. Inflación pegajosa frente a un empleo que se enfría: La subyacente sigue clavada en el 3,3% mientras el mercado laboral se debilita, así que la Fed se enfrenta a las dos mitades de su mandato tirando en direcciones opuestas.

Grafico inflación

  1. La reunión del FOMC de septiembre, ¿pausa o subida?: Las actas de julio dejaron tres votos discrepantes de presidentes regionales a favor de subir tipos, un nivel de disenso inusual que convierte septiembre en una reunión abierta y no en un trámite.

  2. La tensión en el mercado de bonos: El tramo largo de la curva es el termómetro real del discurso, porque si Warsh no convence sobre el control de la inflación, las valoraciones de compañías tecnológicas podrían resentirse frente a la prima de la renta fija.

  3. El efecto arrastre sobre el BCE y el Banco de Inglaterra: Lo que diga la Fed condiciona a los demás por la vía del euro y de la libra, y llega justo cuando dentro del BCE ya hay voces pidiendo más subidas ante riesgos al alza en precios.

  4. La independencia de la Fed y la presión política: Es el tema de fondo incómodo, porque Warsh llegó al cargo en un contexto de presión pública de la Casa Blanca sobre la política monetaria y cada gesto suyo se lee también en clave de autonomía institucional.

Con todo, los resultados de Nvidia han despejado la duda del corto plazo, la de si el gasto en IA se estaba agotando. La respuesta ha sido que no. Ahora el testigo pasa a Jackson Hole, donde una inflación clavada en el 3,3% y un Comité con tres disidencias esperan a un presidente de la Fed que todavía no ha enseñado sus cartas.