En bolsa, no vender no significa no perder.

Muchos inversores en bolsa reaccionan de las misma forma cuando una acción de su cartera empieza a bajar: se mantienen en esa acción, porque creen que, en algún momento, la tendencia se invertirá, el precio de la acción volverá a subir y, por tanto, evitarán pérdidas simplemente no vendiendo.

Pero esta es una idea errónea. Si la acción baja, es muy probable que siga bajando y perdiendo valor.

Lo que pasa es que nuestro ego se resiste a admitir una derrota y eso nos puede llevar a caer en los peores errores una y otra vez.

Solo hay una forma de evitar esta situación y minimizar las pérdidas de una acción que baja. Coloque correctamente los stops cuando entre en esa acción y a medida que la acción suba. El resto del tiempo, despreocúpese.

Mantener una acción que baja es perder tiempo y dinero

No mantenga una acción en su cartera que lo único que hace es tener pérdidas y que, mes tras mes, incluso año tras año, baja su valoración.

Cuando ocurre esto, debe preguntarse: ¿por qué conservo realmente este valor? Si lo analiza seria y serenamente podrá comprobar que realmente, lo que no quiere, es aceptar que se ha equivocado.

Debe ser valiente y aceptarlo cuanto antes. No se aferre. No pierda tiempo ni dinero en un valor que no le aporta alegrías. Salga de él e invierta el tiempo en seleccionar un buen valor con el que tener éxito y rentabilidad.

Es sorprendente la permanencia de algunos inversores en valores negativos y viendo que sus carteras están teñidas de rojo.

Gane la batalla a su mente y salga de ellas, verá la liberación que siente.

Es muy difícil recuperarse de una pérdida

Esto es algo tan lógico y sencillo que muchísimas personas pasan por alto hasta darse cuenta. La mejor forma de ilustrarlo es a través de un ejemplo.

Supongamos que partimos de 100 euros. Sufrimos una pérdida del 10% y posteriormente un beneficio del 10%. Comprobamos que el saldo sería de 99 euros. 100€ menos el 10% es igual a 90€; si a 90€ le sumamos el 10%, que son 9€, el resultado final da 99€.

Del mismo modo, lo comprobamos con otro ejemplo, de un 50%. Si de 100€ baja un 50%, bajaría a 50€ y si posteriormente sube un 50%, me quedaría en 75€.

Es decir que para recuperarse de una perdida, el porcentaje debe ser mayor al beneficio posterior para quedarnos exactamente igual.

Para una perdida del 50% necesitaría una recuperación del 100%.
Para una perdida del 75% necesitaría una recuperación del 300%
Para una perdida del 90% necesitaría una recuperación del 900%.

¿Nos afectan de igual modo los porcentajes de pérdidas que los porcentajes de recuperación?


La respuesta es "NO". Para una pérdida del 50% se necesita recuperar un 100%, puesto que el límite a la baja es un 100%; en cambio al alza no tenemos límite.
 
Comienza a ir en nuestra contra tener pérdidas superiores al 25%, puesto que a partir de ese instante la idea de recuperar se empieza a complicar.

Los porcentajes tienen estas cosas y debemos tenerlas muy, muy claras si queremos que los porcentajes jueguen a nuestro favor. Intentemos perder el mínimo capital posible, ya que la recuperación en caso de incurrir en pérdidas será más dura.

¿Se pueden evitar las pérdidas al invertir en bolsa?


Pérdidas siempre tendremos.

Es el momento de hablar de los periodos de pérdidas. En estos periodos, no hay nada más difícil que convencerse a uno mismo. Son tiempos en los que creeremos que nuestro método no funciona. Es entonces cuando empezaremos a desconfiar de nosotros, de nuestras capacidades, etcétera.

Es cierto que cuando esto ocurre se puede sacar algo muy provechoso, que no es otra cosa que buscar soluciones para que no nos ocurra de nuevo. Aún así, no tenga la menor duda que estos periodos volverán a ocurrir tarde o temprano y tendremos que ser capaces de rehacernos continuamente de estas posibles recaídas psicológicas.

Al fin y al cabo, hay que tener un método del que estemos seguros al 100% en cualquier situación dada, tanto si el mercado se eleva a las alturas, como si el mercado retrocede hasta su principio.

Cuando le lleguen los momentos de tristeza, quizás observe el corto plazo como si fuera un refugio del desconsuelo. Váyase al largo plazo y mire las oportunidades: allí las encontrará, y no dude en actuar cuando las señales se den.

Porcentajes de pérdidas y porcentajes de recuperación


Para una pérdida del 50% se necesita recuperar un 100%, puesto que el límite a la baja es un 100%; en cambio al alza no tenemos límite.

Comienza a ir en nuestra contra tener pérdidas superiores al 25%, puesto que a partir de ese instante la idea de recuperar se empieza a complicar.

Los porcentajes tienen estas cosas y debemos tenerlas muy, muy claras si queremos que los porcentajes jueguen a nuestro favor.

Intentemos perder el mínimo capital posible, ya que la recuperación en caso de incurrir en pérdidas será más dura.